¿Qué se entiende por trabajo infantil?

Es necesario entender que existen varias formas de trabajo realizadas por niños y adolescentes. Algunas actividades son difíciles y exigentes, otras más peligrosas que incluso generan rechazo y hasta son censurables, desde el punto de vista ético.

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil y tener como destino su erradicación.

Cuando los niños o adolescentes participan en trabajos que no atentan contra su salud y su desarrollo personal, ni interfieren con sus actividades escolares y de aprendizaje, se considera a esta como una actividad positiva.

Asimismo, es necesario recalcar la ayuda que algunos de ellos brindan a sus padres en casa, su colaboración en un negocio familiar o las tareas que realizan fuera del horario escolar o durante las vacaciones, que tienen como objetivo respaldar la economía familiar. Estas actividades fomentan su desarrollo y les proporcionan experiencia, ayudándoles a prepararse para ser miembros productivos de la sociedad, pensando a futuro.

El término “trabajo infantil” suele utilizarse para definir a todo aquel trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

Es decir, el tipo de trabajo que:

-          Es peligroso y perjudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño o adolescente.

-          Interfiere en su escolarización, privándolos de asistir a clases o incluso obligándolos a abandonar la escuela prematuramente.

-          Les exige combinar el estudio con un trabajo pesado que consume mucho tiempo.

Cuando hablamos de las formas más extremas de trabajo infantil, nos referimos a los casos en que los menores son sometidos a situaciones de esclavitud, son separados de sus familias, se exponen a peligros y enfermedades y/o son abandonados en la calle a su suerte.

¿Cuándo calificar o no de “trabajo infantil” a una actividad específica? La respuesta dependerá de la edad del menor, el tipo de trabajo en cuestión, la cantidad de tiempo que le dedica, las condiciones en que lo realiza y, los objetivos que persigue cada país. La respuesta varía de un país a otro y entre uno y otro sector.

Fuente: OIT (texto adaptado)

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